
Un implante es una decisión estructural a largo plazo.
Todo comienza con la evaluación del hueso disponible, no con un presupuesto. Planificamos cada caso desde el TAC antes de proponer ningún tratamiento.


Cuatro etapas. Sin sorpresas.
El éxito a quince años no depende del implante elegido, sino de lo que se evalúa y planifica antes de colocarlo.
Evaluación ósea mediante TAC
El TAC tridimensional revela densidad ósea, altura disponible y proximidad a estructuras anatómicas críticas. Presentamos los hallazgos al paciente antes de cualquier propuesta clínica.
Planificación quirúrgica del caso
Cuando la anatomía lo exige, la planificación incluye injerto óseo o elevación de seno maxilar. El plan quirúrgico se construye sobre lo que el hueso permite, no sobre lo que el calendario prefiere.
Colocación quirúrgica del implante
La cirugía se ejecuta sobre un protocolo documentado. Posición tridimensional, torque de inserción y estabilidad primaria son los indicadores que determinan el protocolo de carga.
Restauración funcional definitiva
La corona o prótesis definitiva se diseña desde la oclusión. La estética es consecuencia de la función correctamente resuelta, no un punto de partida.
Cuando la anatomía exige más
Injerto óseo, elevación de seno maxilar y extracciones complejas son procedimientos previos que condicionan la viabilidad del implante. Los abordamos con el mismo rigor que la colocación.
Desde 2016, el Dr. Carlos Clar ha desarrollado estos procedimientos como parte integral de la planificación implantológica, no como derivaciones externas.
Cada caso merece el tiempo que necesita.
La valoración diagnóstica incluye revisión del TAC y exposición de hallazgos antes de cualquier planificación. Sin compromisos, sin urgencias.
